Vuelo retrasado? Con más de tres horas de retraso puedes reclamar hasta 600 euros
La pantalla de salidas vacía. La cola interminable frente al mostrador de información. El único anuncio que se repite por los altavoces sin decir nada. Casi todos hemos vivido un retraso de vuelo – y casi todos hemos hecho luego lo mismo: mirar el siguiente vuelo, olvidar el asunto y pensar que no merecía la pena ocuparse.
En la gran mayoría de los casos es un error. Según el Reglamento UE 261/2004, un retraso de tres horas o más da derecho a una indemnización: desde 250 euros hasta 600 euros por persona según la distancia del vuelo. Para una familia de cuatro, un solo vuelo retrasado puede representar un crédito de más de 2.000 euros esperando a ser reclamado.
¿Cuánto te corresponde?
La cuantía depende de la longitud del vuelo, no de lo que pagaste por el billete:
- 250 € para vuelos de hasta 1.500 km
- 400 € para vuelos entre 1.500 y 3.500 km
- 600 € para todos los vuelos más largos
La regla se aplica con independencia del precio del billete y de la compañía, siempre que el vuelo entre en el ámbito del Reglamento – es decir, todos los vuelos desde, hacia o dentro del Espacio Económico Europeo. La indemnización se suma a las comidas, el hotel y la reprogramación que la compañía está igualmente obligada a facilitar durante las largas esperas.
Qué son las «circunstancias extraordinarias»
De largo, la razón de rechazo más frecuente es la invocación de «circunstancias extraordinarias». Jurídicamente, la noción es estrecha: en la práctica cubre elementos como un tiempo extremo que paralizó el aeropuerto, un espacio aéreo cerrado por las autoridades o disturbios políticos – situaciones que nadie podía prever ni controlar.
Lo que no es extraordinario es el día a día de una aerolínea:
- La falta de personal por una mala planificación
- Una avería técnica que un mantenimiento a tiempo debería haber detectado
- Una tripulación que no se presentó sin estar prevista una reserva
- Las «razones operativas» – una fórmula que en la mayoría de los casos significa «culpa nuestra»
Y sin embargo son precisamente estas las razones que llenan las cartas de rechazo. Las aerolíneas saben que muchos españoles abandonan tras el primer no. La factura de quienes se rinden se convierte en su ganancia.
Un detalle que afecta a más casos de los que se cree
El retraso se mide a la llegada, no a la salida. Si el avión permanece dos horas en pista antes de despegar y aterriza con dos horas y diez minutos de retraso, estás dentro de los parámetros – aunque el vuelo en sí fuera rápido. Es un detalle que muy pocos conocen, y hace que muchos pasajeros que no se creían con derecho lo tengan en realidad.
En España tienes un plazo para ejercer tu reclamación, pero cada mes de espera debilita las pruebas: los recibos desaparecen, las respuestas de la compañía se alargan y la situación resulta más difícil de documentar. Cuanto antes actúes, más sencillo será el caso.
Déjanos llevar la batalla
Puedes presentar la reclamación tú mismo – pero espera un proceso lento. La compañía responde tarde, pide más y más documentos y al final envía una carta modelo que a menudo es sencillamente errónea. Nosotros construimos todo el expediente por ti: reunimos las pruebas, enviamos la reclamación formal, seguimos cada plazo y llevamos el caso ante la Agencia Estatal de Seguridad Aérea o los tribunales cuando la compañía sigue dilatando.
¿Has tenido un retraso de más de tres horas en los últimos años? Comprueba gratis. Solo ganamos si conseguimos realmente la indemnización – si no, no te cuesta nada.
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